sábado, 19 de junio de 2010

ALIMENTO: ¿PARA LA PIEL?

La piel es el órgano más grande de nuestros cuerpos. Funciona como una barrera de protección y al mismo tiempo como una membrana permeable por la cual absorbemos muchísimos elementos, químicos, y sustancias tóxicas. Es por eso que debemos tener cuidado con los productos que utilizamos para mantener una piel saludable. Nuestra piel es también el órgano más visible, por lo tanto, es el indicador principal del estado de salud de una persona. Una piel saludable necesita vitaminas, minerales, e hidratantes naturales para mantener su tono, tersura, y elasticidad; incluso para lograr un buen bronceado. Aunque no es conveniente exponernos constantemente a los rayos solares durante tiempos prologados, la luz solar es inevitable e incluso indispensable para nuestro organismo. Por ejemplo, la piel sintetiza la vitamina D mediante rayos solares. La clave es disfrutar el verano de manera cuidadosa, protegiéndonos de la deshidratación y de los rayos ultra violeta con protector solar.
Es de suma importancia mantener hidratado a nuestro cuerpo, sobre todo si habitamos en lugares sumamente cálidos como lo es el estado de Sonora. El primer indicador de deshidratación es el color y elasticidad de la piel; para evitar una piel deshidratada y pálida necesitamos tomar suficiente agua, agregando electrolitos si es posible, ya que los electrolitos son lo que en realidad nos mantiene hidratados. Una recomendación general es la de consumir dos litros de agua diaria como mínimo, y reponernos del ejercicio, el sudor, y las bebidas diuréticas (como la cafeína) con 200 mililitros de agua por hora de actividad ó taza de bebida diurética. De igual manera, el consumir un abanico de alimentos saludables de cada grupo alimenticio (sobre todo variedad de frutas y verduras hidratantes) nos ayudará a mantener un tono de piel saludable, ya que es la forma más adecuada de ingerir todos los beneficios que nos ofrece cada alimento.
Debemos evitar el abuso de laxantes aunque sus etiquetas publiquen que son naturales, ya que en muchos casos contribuyen a una deshidratación profunda; y estar conscientes de que nuestro organismo aprovecha mejor todos los nutrientes mediante la ingesta de alimentos y no mediante el uso de cremas o autobronceadores con vitaminas.